Patricia Conde o la Requete, nació en Valladolid, es la mediana de tres hermanos y empezó a trabajar como modelo a los 14 años, si es que eso es trabajar.

En 1999, se presentó al Certamen de Miss España, como Miss Tetas, pero como estaba algo plana, perdió, y poco después empezó a trabajar para la televisión, por que bien es sabido que la radio es para feos.

Se caracteriza por ser el avatar de las rubias, y tener tendencias psicóticas capaces de hacer que el universo se repliege sobre sí mismo. Es junto a la mujer que marea, uno de las mujeres más poderosas del universo, no por su capacidad para marear, contar chistes o cantar a los toros, si no por aglutinar en un solo individuo todas las cualidades de las rubias, y la influencia que son capaces de ejercer sobre el sexo opuesto.

Comenzó a destacarse en sus inicios como reportera colaboradora del conocido programa televisivo de humor El Informal, donde empezó a trabajar después de una oferta que recibió tras hacer un casting. Desde entonces no ha parado su carrera en la televisión, trabajando en la serie Lady Kaña y en programas como Un Domingo Cualquiera y 7 días al desnudo, programas que solo los recuerdan los que estaban en el plató.

Se lo que hicisteis…

Desde 2006 presenta el programa humorístico Sé lo que hicisteis…, programa que presenta con el liliputiense Ángel Martín y que se emite en La Sexta. Siempre estuvo convencida de que Leticia Sabater está muerta y no se entera que su vecino es un pervertido que se pasa las noches luchando contra los monstruos en la habitación de Patricia. Dice que puede estirar hasta 20 cm una parte de su cuerpo. Tuvo una vez un mero guardián que se le murió mientras lo lavaba en la bañera. Recientemente ha descubierto que los relojes miden el tiempo. Trabaja por pura devoción, ya que si quiere dinero no tiene más que pedirle a Camela el dinero que le deben por hacerle publicidad todos los días. Es innegable que Patricia Conde le da una naturalidad al transcurso del programa sublime, sus vestidos, su cara, su peinado, todo le da un toque especial al programa. De vez en cuando, en medio de alguna sección se cuelan algunos episodios de su vida en la que vemos como sacaba a pasear a un pescado y lo tiraba por el tobogán a aquel al que llamaba el Mero guardián. O su perro invisible llamado Twister, al que no le decía que era invisible porque le iba a hacer daño, mientras en plató enseña un dibujo a Ángel de su perro Twister hecho por ella cuando tenía 5 años, en el que sale un perro con unos colmillos llenos de sangre.

Ingreso en prisión

Se veía venir, tras tantos crímenes cometidos era de esperar que en breve fuera apresada, y la noticia no se ha hecho esperar. Pobre Patricia, ¿conseguiría escaparse de la prisión en la que se encuentre recluida?. Fue enviada a la Prisión, convirtiéndose en la primera prisionera con un mero guardián. Presumiblemente, empezó a planear su fuga en cuanto llegó. Tras observar la rejilla que servía de ventilación para las celdas, comprobó que tanto ésta, como la pared donde se encontraba embutida no eran muy sólidas. Advirtió enseguida que arrancando el cemento de alrededor podría quitarla, y agrandar el agujero lo suficiente como para poder pasar a través de él. Tuvo que agrandarlo mucho para que pasara también su moño. Se las ingenió para confeccionar un chaleco salvavidas, una balsa y un conjunto de cabezas, réplicas de las suya propia, elaboradas con los pelos que le quedaban al peinarse, con las que confundir a los guardias nocturnos colocándola en las cama mientras exploraba las galerías en búsqueda de una ruta de escape que recorrería el día de la fuga. Tenía que darse prisa, por que al frente del programa quedó la chaquetera Pilar Rubio, hasta que consiguiese escapar y la audiencia del programa estaba bajando. Por la noche ejecutó su plan; Fue al pasillo de mantenimiento y accedió al tejado de la prisión a través de una salida de ventilación. Descendió por las cañerías y llegó al suelo y escapó. Por fin, tras escaparse de la cárcel, una fuga sencilla sin un hermano con el mapa de la prisión tatuado, pero muy peligrosa, que le llevó a recorrer tropecientos kilómetros en busca no de la libertad sino en busca de un baño limpio y recuperar su programa.