Luján Argüelles es un “drag queen”, presentador y actor español. Luján es una super pija, creída, conservadora presentadora de televisión española. Anteriormante usaba el nombre artístico de Deborah Ombres. Quiso dar un giro a su carrera, ya que estaba muy encasillado como drag queen y travelo, así que se cambió el nombre por Lisa Cuddy y se amputó su cosita con un machete desinfectado. Ingresó en la Universidad del planchazo y se especializó en endocrinología llegando a ser la directora del Hospital Princeton-Plainsboro. El estrés que le producía un médico que trabajaba para ella desembocó a su dimisión y decidió volver a la tele, así que se tiñó de rubio y desde 2008 presenta el concurso Password, ese concurso como aquel cifras y letras sin letras y con mucha gilipollez en la cadena Cuatro hasta que le dieron otro programa. En 2009 estrenó, en la misma cadena, el programa Granjero busca esposa, pero no tiene mucha historia este programa. La echaron de Password y le dieron un programa suicida llamado Lo que diga la rubia. Ana Milán, fue su sustituta sin esperar a que se enfríe el cadaver de Luján.

Lo que diga la rubia

Lo que diga la rubia era un programa de sencilla estructura que la velocidad a que se suceden, y el poco interés de los mismos, resultaba un tanto mareante. Duró más la prmoción previa que el programa en sí. En Lo que diga la rubia arrancaron con Desmontando la actualidad, las noticias en clave de humor contadas con la ayuda de un hada enana que recuerda a Pedro Ruiz. Era una verdadera mierda, un mojón. Una incabable y aburrida sarta de heces sin substancia ni chicha ni limoná. Parece mentira que a estas alturas del siglo XXI queden aún pardillos que no tengan ni puñetera idea de hacer televisión y, sin embargo, se las den de progresía exquisita de lo audivisual.

Ofrecieron un consultorio sentimental, presentado por el actor Santi Rodríguez e ingeniosamente llamado consultorio santimental. Un debate del corazón con varias tertulianas, una de ellas, Francin Gálvez. Un supuesto especialista en internet recopila las típicas chorradas de YouTube. Y una de las concursantes de Pekin Express, participa en un debate sobre Perdidos en la tribu. Caca, culo, pedo y pis. No pasaba de ahí el humor escatológico que perseguía esta gente. Hay programas amateurs de radio, realizados por catorceañeros con acné y falta de riego, con mucho más nivel. Se diluyó Luján Argüelles en el proceloso mar de su propio patetismo.

Muchas cosas, la mayoría muy correctas, pero absolutamente nada para recordar. Ni un enfoque original o un guión tronchante. En Lo que diga la rubia todo resultaba tan obvio y gris como los sketches y la brevísima parodia de las telenovelas que protagonizaban Edu Soto y compañía. Un comienzo y un final nada brillantes. Dos horas y veinte minutos de pésimo humor, malas imitaciones de Chiquito, sketches de cuarta regional se hacen largos, eternos. Ha perdido, al apostar por un nuevo formato, su propio password televisero. La cosa se queda en una memez. Se quedó sin programa y sin pasword.

Si lo que pretendían que esta listilla y su troupe plantara cara a Sálvame con tales armas, les ha salido mal, ya que ahora están en la cola del Inem y Luján desaparecida tragada por un agujero negro, del que solo saldría para buscar pareja a algún granjero que busque esposa.

Los managers

A los dos meses resurgió de sus cenizas para presentar un nuevo programa llamado Los managers. Un programa que era un refrito de Tienes talento, pero que solo le dejaban hacer el gilipollas durante un minuto por concursante. Iban a recorrer toda España para que no quedase nigún friki loco sin oportunidades de hacer el ridículo.

Cuatro decidió congelar por ahora la producción de Los Managers, por que por lo visto, no había dinero suficiente para esta mierda que se nos venía encima. Ya se había grabado la primera gala con Inma del Moral, pero los productores lo debieron ver tan mal que por no echarles agua hirviendo encima decidieron que eso no viese la luz. Por tanto, murió antes de nacer, una paradoja.

Dame una pista

Cuatro dio luz verde a la producción de Dame una pista, título provisional de la versión española del concurso británico Give us a clue basado en juegos de mímica con el que se tiene previsto que Luján se hostie. Dame una pista se presenta así como el relevo de Password, ya que el concurso presentado por Ana Milán iba de culo, aunque ellos lo llaman “descanso”. Danos una pista se basa en la competición de dos equipos en acertijos sobre títulos de películas, libros, famosos, programas de televisión, etc. Ese juego ñoño que hacen los matrimonios para pasar el rato mientras esperan para el intercambio de parejas. Supondrá el regreso de Luján Argüelles al frente de un concurso de Cuatro, ocho meses después de dejar las riendas de Password a Ana Milán para concentrarse en el fugaz Lo que diga la rubia. Se aceptan apuestas sobre lo que va a durar el programa. Mientras tanto, sigue haciendo esa especie de pseudoprograma llamado Granjero busca esposa que es el único que le dura últimamente. Con este programa pretende recuperar algo del prestigio y la audiencia perdidos. Los hay que nunca aprenden de sus errores. Recompensan su pésima fortuna en Cuatro convirtiéndola en una especie de Jesusita Vázquez de la cadena prisera. Dame una pista es otro Password, ya que volver al anterior hubiese sido muy humillante. En él habrá mímica estúpida y jueguecitos de palabras, menos presupuesto imposible. El formato británico ha permanecido en antena en Reino Unido durante décadas. Posiblemente le dure menos, incluso puede que lo quiten allí por su culpa.