Lluvia Rojo, hija de Gracita Morales, es una actriz madrileña popular principalmente gracias al seudónimo de Pili Villuendas. Se le ha atribuido una belleza excepcional, sin embargo su encanto radica en su personalidad más que en su aspecto físico, pero es posible que esto lo digamos para disimular.

Es una chica de barrio bastante convencional, sin grandes tetas, pero con mucho morbo. Sus padres, un poco hippies, no sabían si llamarla Luna o Lluvia. Al final, fue la meteorología la que decidió, pues el día en que nació estaba diluviando de tal manera que hasta las ranas iban en barco con salvavidas. Llamarse Lluvia Rojo Moro y su voz de pito le ha llevado a experimentar pequeños traumas en la infancia, pero lo compensó matándolos a todos años después. Le gustaría encontrar a ese Príncipe azul con el que asentarse y formar una familia, pero lo más parecido que ha encontrado es el príncipe de Beukelaer que ni es azul ni nada.

Vivía con sus padres hasta que la echaron por una discusión sobre si un pulpo era animal de compañía o no. Años más tarde volvería y los mataría con una katana, pero no nos podemos extender mucho en el asunto, ya que está bajo secreto de sumario.

Comenzó a trabajar de barrendera en una peluquería junto a Inés Alcántara, trabajo que le serviría de tapadera perfecta durante años. Cuando Mercedes puso su propia boutique, Lluvia se fue con ella de dependienta. Un día se plantó en el negocio de Mercedes con dos representantes de los sindicatos mayoritarios y le ordenó que su situación laboral pase a ser la de “liberada sindical”. Tras el subsiguiente intercambio de hostias, Merche cerró la boutique y se dedicó a buscar, infructuosamente, una vajilla de duralex de color marrón para recordar tiempos mejores.

En un ataque de ira homicida, mató a todo el pueblo con un bate de baseball. Los cadáveres de los Alcántara y muchos vecinos fueron hallados esparcidos por todo el vecindario. Lluvia fue la única superviviente y fue pronto acusada de la masacre. Después de una de las detenciones y juicios, fue declarada no culpable del masivo asesinato gracias a los fallos e irregularidades durante el proceso. A pesar de ser declarada inocente, la imagen pública de Lluvia Rojo quedó muy dañada, y su carrera como peluquera hecha añicos. Tras la misteriosa y sangrienta muerte de toda la familia Alcántara y gran parte del pueblo, tuvo que dedicarse a otra cosa y fue ese momento cuando consiguió un trabajo de presentadora del programa musical Los 40 Principales en Canal +.

Se hizo espía para poder pagar las facturas, ya que actuando no le pagaban lo suficiente. Su primera y última misión fue descubrir el secreto de la fuerza de el conde Lequio. Tres veces preguntó Lluvia al conde el secreto de su fuerza y tres veces él le dio una respuesta falsa. A la cuarta le dio la auténtica razón; que su fuerza estaba ahí abajo, por lo que por la noche se la cortó en juliana una parte y en daditos la otra.

La contrataron para otra misión; acabar con Belén Esteban, pero la cogieron pronto por que una rubia platino llamaba mucho la atención y fue sometida a juicio acusada de espionaje, de ser una agente doble y de tocar puertas y salir corriendo. Fue declarada culpable y condenada a ser ejecutada por un pelotón.
En un error administrativo, en vez de ser ejecutada por un pelotón de fusilamiento, fue una pelota muy grande la que la fusiló a pelotazos, pero en el tercer impacto se desinfló y escapó entre la confusión de los testigos que no entendían como alguien podía cometer un error garrafal administrativo de esa índole.