Una boya es una misteriosa baliza flotante situada en el mar y generalmente anclada al fondo, que puede tener diversas finalidades, pero todas secretas y misteriosas. Suelen hayarse entre compresas, condones, una mancha amarilla bastante sospechosa y alguna que otra mierda flotante. Existen muchas teorías sobre su utilidad y muchos creen que es algo de navegantes o así, pero no. Tiene muchas utilidades y muchas tienen que ver con extraterrestres. Los aliens las ponen ahí para que los bañistas piensen que es una pelota de Nivea y como están lejísimos, cuando llegan a la supuesta pelota, son abducidos sin curiosas miradas de testigos. Puede parecer que es paranoia, pero nadie ha vuelto con la pelota de Nivea, lo cual ratifica nuestra teoría.

En toda playa que se precie hay una serie de boyas colocadas a una distancia concreta de la costa. Esta distancia nunca se sabe exactamente cuanto es porque cada año siempre hay alguien que se percata y dice: “Este año la boya está más cerca que el año pasado”. Si eso fuera cierto, con todos los años que lleva afirmándose esto, las boyas estarían a la altura de la orilla tomando el sol en una toalla. La razón que parezca que está cerca es por que los aliens son muy astutos y han creado una especie de alucinación para que parezca que está más cerca y atraerlos. Cada año se calibra para causar este efecto de cercanía.

No son pocos los que creen que dentro hay un regalo. Un pokemon de plástico, un cochecito para montar, un osito rosa o similar. Existe la teoría que las boyas no son más que varios huevos Kinder gigantes que tiran al mar en invierno y cuando llega el verano se derriten con los calores estivales. Según esta teoría, son lanzadas desde unos platillos volantes en forma de triángulo que salen de una nave nodriza. Los ignorantes bañistas nadan hasta la boya como unos desesperados jugándose la vida por que creen que al final obtendrán un premio, ya sea una pelota de Nivea o premio sorpresa.