Rafael Verdugo, más conocido como Felo desde niño fue más bien quemado, muy poco agraciado peor que del montón. Su padre al verle al momento se hizo un tratamiento de esterilización, Las viejas hipócritas decían: pero que linda cría que hermoso que va a ser. Desde entonces le tiene desconfianza a toda cosa con falda sea cura o mujer.
Cuando su amigo Lolo parado en una esquina soñaba con las niñas que veía pasar. Sus amigos tenían más fortuna, pués siempre hallaban una con quién podían hablar. El quiso correr la misma suerte, pero fue siempre diferente jamás logró pinchar. La única vez que le inflarón fue un tipo medio raro que le quiso violar.
Fue siempre un niño solitario y desafortunado. Sólo tuvo tres amigos y eran imaginarios y lo peor de ello es que solo jugaban entre ellos. Su primera canción fue: Canción compuesta por un imbécil, canción compuestas por él al igual que todo el disco y que contiene material original y se siente muy orgulloso por ello.

La mujer perfecta

La mujer perfecta, casi perfecta para Felo sería por ejemplo, tu madre. Sólo cambiaria tan solo algunos sencillos detalles de su cuerpo. También achicaria esas manos enormes que hacen que encuentre pequeño lo que toca por que eso a le deprime. Le extirparia ese horrible mechon de pelos que tiene alli en el pecho derecho y lo implantaria en su cabecita que le hace falta y ese horripilante lunar que tiene junto a la boca para que se lo de a otro, cielito lindo, que a él… a él no le toca. Y de sus dientes no falta ninguno (menos mal), al contrario, le sobran algunos que suelen lastimar cuando besa ciertas partes delicadas. Sus orejitas si que son formadas, correctas, bonitas… no habria nada que modificarles… tan solo ponerlas donde debieran estar.