Las bromas que comienzan con la sentencia “Tú tienes dos vacas” se originaron como una parodia de los ejemplos típicos usados en cursos introductorios en materia de Economía; estos son protagonizados por lo regular por un granjero en una hipotética sociedad sin dinero, en la que debe usar sus recursos para negociar con sus vecinos. Un claro ejemplo de esto es: “Tú tienes dos vacas y quieres pollos; lo que haces es buscar a un granjero que ofrezca pollos a cambio de vacas”. Estos ejemplos tratan de demostrar las deficiencias del sistema de trueque.

Qué hacer con las vacas
Feudalismo: Tienes dos vacas, tu Señor se queda con parte de la leche
Socialismo: Tienes dos vacas, el Gobierno las coge y las pone en un establo con las vacas de los demás, tu tienes que cuidar de todas las vacas. El Gobierno te da tanta leche como necesites.
Socialismo Burocrático: Tienes dos vacas, el Gobierno las coge y las pone en un establo, allí la cuidan ex-cuidadores de gallinas, y el Gobierno te da tanta leche y huevos como las regulaciones digan.
Comunismo: Tienes dos vacas, tus vecinos te ayudan a cuidarlas y todos comparten la leche.
Comunismo Soviético: Tienes dos vacas, el Gobierno se queda con la leche y tu cuidas a las vacas.
Comunismo Camboyano: Tienes dos vacas, el Gobierno te las quita y te fusila.
Fascismo: Tienes dos vacas, el Gobierno las coge, te contrata para que las cuides y luego te vende la leche.
Dictadura: Tienes dos vacas, el Gobierno las coge y te recluta para el ejército.
Democracia: Tienes dos vacas, tus vecinos deciden quien se queda con la leche.
Democracia Representativa: Tienes dos vacas, tus vecinos escogen a alguien para que te diga quien se queda con la leche.
Burocracia: Tienes dos vacas, al principio, el Gobierno regula como puedes alimentarlas y cuando las puedes ordeñar, luego te paga para que no las ordeñes. Después las coge, le pega un tiro a una y a la otra la ordeñan para luego arrojar la leche al río. Más tarde te pide que llenes un formulario explicando que ocurre con las vacas sobrantes.
Totalitarismo: Todos son vacas, el Gobierno te raciona la leche y los huevos.
Liberalismo: El Estado te dice que si no entregas las vacas no hay huevos, tu vendes una vaca para comprar gallinas y así tener vacas y gallinas.
Neo liberalismo: El Gobierno te compra la leche y los huevos, y luego te vende queso y pollos más caros.
Terrorismo: El Gobierno debe entregar todas las vacas y le vuelan el gallinero y destruyen el establo.
Nacionalismo: El Gobierno te quita las dos vacas y te obliga a comprar sus huevos con lo que ganas ordeñando vacas.
Imperialismo: El Gobierno confisca tantas vacas como sean posible y te manda a trabajar en los gallineros para que así se se costeen el trabajo con las vacas explotando la riqueza de los huevos.
Monarquía: Tienes dos vacas, tu Rey te las quita, te obliga a trabajar en el gallinero y si sobra leche te dan.
Capitalismo: Tienes dos vacas, tu decides si produces leche, carne o intentas vender la vaca, el Gobierno te cobra los impuestos.
Capitalista-Liberal: Tienes dos vacas, vendes una y compras un toro.
Burguesía: Tienes dos vacas, el Gobierno las coge y pone a cargo tuyo un supervisor que revisa tu trabajo con las vacas. El Gobierno recibe la mitad de la leche, tu jefe recibe la otra mitad y a ti te dan un huevo.
Anarquía: Tienes dos vacas o vendes la leche a un precio justo o tus vecinos cogen ambas vacas e intentan matarte.
Surrealismo: Tienes dos jirafas, el Gobierno te exige que aprendas a tocar la armónica.