Jordi Hurtado Torres es un presentador inmortal de programas de televisión español.
Conocido y popular en España por tener el mismo rostro en los concursos en Televisión española desde 1985.
Posteriormente adquirió experiencia en la radio, presentando el programa La radio al sol, en Radio Barcelona de la Cadena SER, espacio ganador del Premio Ondas en 1982.
En 1985 debutó ante la cámara con el concurso de TVE Si lo sé no vengo que presenta junto a Virginia Mataix, una que no sé quien es. El éxito del programa permitió que se mantuviera en antena hasta 1988, fecha en la que Jordi Hurtado pactó con el demonio para ser eternamente joven. En la temporada 1989-1990, presentó el mini-concurso La liga del millón, dentro del programa deportivo Estudio Estadio, pero el espacio no cuajó y fue retirado. Compaginó ese trabajo con el espacio La alegría de la casa en la Cadena SER.
En 1991 condujo el concurso Pictionary y en 1992 Carros de Juego. desde febrero de 1997 presenta el concurso diario de cultura general Saber y Ganar.

Vean las fotos y verán que algo raro sucede

Jordi Hurtado en 1985


Jordi Hurtado en 1990


Jodi Hurtado en 1995


Jordi Hurtado en 2000


Jordi Hurtado en 2005


Jordi Hurtado en 2009


Jordi Hurtado en 2019


Jordi Hurtado en 2039

Teorías sobre su muerte
Este señor, que cinco días a la semana, desde hace diez años, presenta un espacio televisivo denominado Saber y Ganar, está muerto. Y quizás él no lo sabe todavía, pero no nos cabe ninguna duda. Las evidencias son muchas, y están, todos los días, a la vista de cualquiera, pero ha sido necesario esperar a la creación del EIN para desvelar el gran complot de la España contemporánea.

Evidencias

Desde hace diez años, este señor no ha cambiado nada. Sigue igual que el primer día, no ha perdido ni un pelo, no ha ganado arrugas, no ha cambiado de gafas.
Nadie en su sano juicio presenta un programa así durante diez años seguidos. Si estuviese vivo, como pretenden los judeo-masones contemporáneos, habría cambiado de programa, aunque sólo fuese por variar, y por dar la sensación de que el país avanza.
Esta es la más importante: nunca comparte plano con nadie. Una observación rutinaria del programa provoca altas sospechas de que ese señor es un robot, o está muerto, pero un análisis detallado desvela que Jordi Hurtado jamás sale en el mismo plano con los concursantes, o con el señor que lee las preguntas en O.S. A esta evidencia se le puede poner una pequeña pega: al final de programa, alguien que parece ser Jordi Hurtado, que sale del sitio donde presenta Jordi Hurtado, y que se mueve como Jordi Hurtado, comparte plano con los concursantes. Cierto. ¿Cuál es el problema? Que en ese plano, suficientemente lejano, e iluminado en un evidente contraluz, al señor que hace de Jordi Hurtado no se le ve la cara. ¿Por qué? Porque es otro.


La teoría
Jordi Hurtado está muerto. Y nadie, excepto los miembros de TVE, el equipo del programa, y ahora nosotros, lo sabe. Es evidente que a este señor, a sabiendas de que iba a desaparecer del mapa, le hicieron grabar todas las respuestas y preguntas posibles, con todos los trajes y corbatas posibles, sobre un fondo neutro, y que llevan años cortando y pegando sus intervenciones con las de los concursantes.