“¿Está el enemigo? ¡Que se ponga!. Que hoy no disparéis de 4 a 6 porque dan el Tour, y que a ver si me devolvéis la bala porque no me quedan más”
Gila , trabajando de intermediario en la guerra–


Gila nació en España, en el madrileño barrio de Chamberí. Huérfano de padre y nacido a temprana edad. Tenía que nacer en invierno, pero como eran pobres y no tenían calefacción se esperó para nacer en mayo. Nació hasta cumplir los tres años fue una hermosa niña de ojos azules y rubios tirabuzones, pero como la gente de aquella época era muy antigua empezaron a criticarle porque decían que los niños tenían que ser morenos y con bigote; así que no le quedó más remedio que hacerse niño. Nació sorpresivamente, en su casa ya ni le esperaban, su madre pensó que era una falsa alarma y había salido a pedir perejil a una vecina, así que nació solo y bajó a decírselo a la portera, la cual en ausencia de la madre le dió ella de mamar. Poco por que ya estaba la pobre que ni para un cortado. Porque de joven había dado de mamar a once hijos y a un sargento de ingenieros, que luego ni se casó con ella ni nada, era un tragón, mojaba hasta churros en la teta de la portera. Vovió a casa, se sentó y cuando vino su madre le dijo que había nacido y su madre le recriminó por haber nacido solo y que fuera la última vez que lo hacía. Por que en aquella época las madres eran muy rigurosas con lo del parto. Así que se sentó en una sillita que tenían para cuando nacían, y le escribieron una carta al padre que trabajaba de tambor en la orquesta sinfónica de Londres y vino corriendo, se puso muy contento por que hacia más de dos años que no venia por casa ni veía a su mujer.
Era una familia numerosa. Nueve hermanos, padre, madre y un señor de marrón que estaba en el pasillo sentado que no conocían de nada.
Entonces el padre les vendió el tambor a unos vecinos que eran muy pobres y no tenían radio, ni tocadiscos, ni nada. Y con el dinero, en lugar de gastárselo en champagne y mariscos y marihuana y eso, lo jugaron a la tómbola y les tocó una vaca. Bueno, les dieron a elegir entre una vaca o 12 pastillas de jabón y el padre eligió la vaca y su madre le recriminó que lo que no quería él es lavarse. Llevaron la vaca a casa y le pusieron de nombre Matilde, en memoria de una tía que se había muerto de una tontería. Tenía un padrastro en un dedo, empezó a tirar y se peló toda. Un hermano de su padre murió tocando el violín con la danza del fuego que si no llega a ser por que tienen un sifón cerca se quema del todo, pero luego tocando el vals de las olas cogió una indigestión y murió. Su tía Rosario era tan fea que el médico le dijo a su madre que había tenido una soltera.
La vaca la pusieron en el balcón, para que tuviera la leche fresca. Pero resulta que la vaca tenia un cuerno flojo, se asomó y se le cayó el cuerno a la calle y se le clavó a un señor de luto.
El señor de luto se murió y a su padre le metieron preso por cuernicidio y se escapó un domingo por la tarde que no habían taxis y estaba lloviendo y dijo: ¡Estoy libre!, ¡Estoy libre!. Se le subieron ocho encima al pobre hombre, ahí murió, en el tumulto.
Entonces como eran muy pobres, su madre hizo lo que se hacía en esa época con los huérfanos, los fue dejando por los portales en un cestito y a Gila lo dejó en el de unos marqueses que eran riquísimos. Tenían caballos, tenían sopa, en la cisterna del water ponían agua mineral, se hacían las radiografías al óleo, tenían radiografías de Goya, de Velásquez. Le cambiaron el nombre por Luís Enrique Carlos Jorge Alfredo. luego le llamaban Chuchi para abreviar.


Juventud

¿Es el enemigo?
Los marqueses querían que estudiase bachillerato, para eso que se aprenden los nombres de los ríos y de las montañas y todo eso que luego de mayor sirve para hacer crucigramas. Pero no le gustaba estudiar y se escapó, y se puso a trabajar con un fotógrafo buenísimo, sacaba muy favorecido. El tío retrataba a un pordiosero todo roto y andrajoso y le salía un almirante de marina con los ojos verdes. Una vez se equivocó. En aquella época se usaba el magnesio y en lugar de magnesio puso dinamita y mató una boda. Bueno, quedó un invitado pero torcido, una mierda de invitado, vamos que ni era invitado ni nada y le despidieron.
Entonces se metió a ladrón en una banda muy buena. Pero lo tuvo que dejar por que se puso enfermo y todo lo que robaba lo devolvía, así que se fue a Londres y se hizo de agente en Scotland Yard.
Descubrió lo del famoso asesino “Jack el destripador” aunque nunca lo ha contado por modestia. La cosa fue así. Resulta que apareció un hombre en la calle como dormido, pero como hacía más de un mes que estaba allí dijo el sargento: Mucho sueño para un adulto.
Y entonces llamaron al forense, que ni era médico ni nada. Tenía un Ford y por eso le llamaban así. Vino corriendo, se acercó al tumbado, le dió seis patadas en los riñones y llegó a la conclusión que o estaba muerto, o lo que aguantaba el condenado este.
Vino Sherlock Holmes y dijo: Ha sido Jack el destripador y dijeron que como lo sabía y él respondió que por que era Sherlock Holmes y a callar todo el mundo. Se enteró de donde vivía Jack el destripador. Fue al mismo hotel y como a Gila no le gusta la violencia lo detuvo con indirectas. Cuando se cruzaban por el pasillo del hotel le decía en susurros:
¿Alguien ha matado a alguieeeeeen?… ¡Y no me gusta señalaaaaaar!.
Al día siguiente:
¿Alguien es un asesinoooooooo?… ¡Y no lo quiere deciiiiiiiir!.
Hasta que al final a los 15 días se confesó y se entregó. Abandonó el trabajo en Londres por que había mucha niebla y había que hacer las rondas palpando y se pegaba cada hostia con las farolas y decidió dedicarse a otras cosas.


Gila en la guerra

Hecho casi medio hombre y con cuatro pelos de bigote se enroló en el 5º Regimiento del Ejército Republicano, y después de pasar hambre y correr más que un galgo, fue hecho prisionero y fusilado por un pelotón borracho. Lo fusilaron mal porque estaban borrachos y no acertaron.
Trabajaba de ascensorista en unos almacenes, y un día, en lugar de apretar el botón del segundo piso, apretó el ombligo de una señora gorda, que era la mujer del gerente, y le despidieron. Se fue a casa y se sentó en una silla que tenían para cuando les despedían, y vino su tío Cecilio con un periódico que traía un anuncio que decía: “Para una guerra importante, se necesita soldado que mate deprisa”. Y su abuela le dijo que se apuntara, que era muy despabilado. Su hermana quería comprarle un caballo, pero no lo vendían suelto, tenía que ser con carro y con basura, pero su madre le dijo que fuera a pie pero limpio. Entonces su madre le hizo una tortilla de escabeche y preparó un termo con caldo y fue a la guerra. Cuando llegó estaba cerrada, así que tuvo que esperar. Entonces se sentó en un banco, con un soldado que no mataba porque estaba de luto, y cuando abrieron la guerra entró, preguntó por el comandante y dijeron que no estaba porque había salido a comprar tanques y albóndigas para el ejército, así que esperó, y cuando llegó el comandante le dijo que venía por lo del anuncio del periódico, para matar y atacar a la bayoneta y lo que haga falta. Entonces le dieron un fusil y seis balas y le dijo el comandante: “Hale, ponte a matar!. Y se fue a la trinchera, y estaba matando tan calentito, con su tortilla de escabeche y su fusil, y dijo el capitán le dijo que se preparara para ser espía. Le pusieron una peluca rubia con tirabuzones, una minifalda, una blusita de seda natural, unos zapatos de tacón alto y fue hasta el enemigo. Pero los pelos de las piernas, le delataron. El comandante le había pedido que le prestasen el avión, pero no se lo quisieron prestar y se tuvo que volver sin él porque le estaban poniendo un grifo para que fuera a propulsión de chorro. Así que le pusieron una bomba debajo del brazo y llegó otra vez donde el enemigo, los cuales se enfadaron por que casi les matan con la bomba, así que la tiró a un río y no explotó y no mató a nadie. Cuando volvió a las trincheras, ya había terminado la guerra, que había venido la policía y como no tenían al día la licencia de armas se nos han llevado los tanques, los cañones y las ametralladoras”. Entonces se repartieron las albóndigas y las patatas y el perejil de Intendencia y se fueron cada uno a su casa y ya no mató a nadie.

Obtenido de “http://plasniskpedia.wiki-site.com/index.php/Miguel_Gila

var gaJsHost = ((“https:” == document.location.protocol) ? “https://ssl.” : “http://www.”);
document.write(unescape(“%3Cscript src='” + gaJsHost + “google-analytics.com/ga.js’ type=’text/javascript’%3E%3C/script%3E”));

try {
var pageTracker = _gat._getTracker(“UA-8614810-1”);
pageTracker._trackPageview();
} catch(err) {}