Siempre te has preguntado para que carajo servía esa cosa.
Un destacado grupo de científicos viajaron al centro de la tierra para averigüar su uso, pero cuando se les pasaron los efectos de la droga, dieron media vuelta, ya que ese viaje no venía muy a cuento.
Un transportador es según científicos que han estudiado un instrumento de medición de ángulos en grados que viene en dos presentaciones básicas:
1.- Transportador de 360°, con forma de círculo graduado demoniaco.
2.- Transportador de 180° con forma de semicírculo graduado. Es más común que el de 360° pero tiene la limitación de que al medir ángulos cóncavos (de más de 180° y menos de 360°), se tiene que hacer un ajuste del instrumento con el consiguiente peligro de muerte.
En Francia y en Estados Unidos se usa una división de la circunferencia en 400 grados centesimales, por lo que existen en esos países transportadores en los que se observa cada cuarto de círculo o cuadrante una división de 100 grados centesimales, un lío de cojones.
Para trazar un ángulo en grados sin que nadie resulte herido o muerto, se sitúa el centro del transportador en el vértice del ángulo y se alinea la parte derecha del radio con el lado inicial. Enseguida se marca con un lápiz el punto con la medida del ángulo deseada antes de que se te quiten las ganas de hacerlo. Finalmente se manda a tomar por culo el transportador y se traza con la regla desde el vértice hasta el punto previamente establecido o un poco más largo según se desee el lado terminal del ángulo. Pero si eres menor de edad, tienes que estar supervisado por adultos responsables.
Para medir un ángulo en grados como dios manda, se alinea el lado inicial del ángulo con el radio derecho del transportador y se determina, en sentido contrario al de las manecillas del reloj, la medida que tiene, prolongando en caso de ser necesario los brazos del ángulo por tener mejor visibilidad y sacrificar una cabra en nombre del dios sol. Aun cuando pocas personas distinguen la diferencia entre un transportador correctamente graduado y otro que no lo sea, para que el transportador se considere correcto debe iniciar con el cero del lado derecho e ir de 10 en 10 grados en sentido contrario al de las manecillas del reloj, si no tienes reloj, pues de derecha a izquierda. Para trazar ángulos en una hoja de cuaderno, conviene un transportador de 360° bendecido por un sacerdote, y para trazar ángulos en el pintarrón, conviene uno de 360° del más grande que haya aunque haya que alquilar una grúa, las cosas bien hechas ante todo, pues en el estuche geométrico didáctico de madera, viene en sentido contrario la graduación además de que solo viene en 180°, pero ya se verá en un futuro no muy lejano uno mucho más grande.

Otras teorías

Una de las teorías conspiranoidea, es que es un arma del demonio para apoderarse de nuestra alma. Otra teoría es que es un programa de esos para hackear hotmails.
La teoría de un grupo de estudiantes avanzados de la universidad del planchazo, cree que se trata de un instrumento musical, pero luego se descubrió que estos estudiantes formaban parte de la tuna y que no habían dormido lo suficiente esa noche y que veían hasta vacas volando por la falta de sueño.
Otra teoría aún más disparatada, afirma que se trata de un útil escolar para medir ángulos. Esta teoría fue rechazada de inmediato, pues ningún ser humano recuerda haber usado ese aparato misterioso jamás mientras fue estudiante. El complot empieza desde el fabricante, que pone junto a la escuadra y el cartabón el misterioso objeto en un pack demoniaco. Cuantan los viejos del lugar que se trata de un objeto con el cual se puede viajar en el tiempo, pero esto es demasiado disparatado hasta para mí. Allí, en los escritorios de nuestros hijos nos miran con mirada enigmática y secreto milenario, al igual que las pirámides y Stonhenge, misterios que quizá jamás se resuelvan y desde los escritorios de los colegios miran al infinito guardando su milenario secreto. Bueno, puede que no sea milenario.